lunes 18 de febrero de 2008

Siguen muriendo mendigos

Panorama que me encontré hoy al ir a trabajar. Mi nuevo y flamante trabajo. Mi recuperada ilusión, mi entrega a ese sistema del que intento escaparme de vez en cuando. Pequeñas píldoras de filosofía frente a una cerveza, un poco de literatura, comportamientos perpetuados desde la infancia. Huida al fin y al cabo. Escapar del tópico, de la rutina, de los mendigos que siguen muriendo en las calles sin ni siquiera una triste mención en los periódicos gratuitos que reparten por la mañana junto al cartón sobre el que dormía, junto a unos tristes claveles, baratos claveles comprados por el resto de indigentes de la plaza.



Mientras preparo mi cuello para el cascanueces
alguien apuñala al orín con claveles.

Si yo muero de rutina
y tu mueres de frío,
¿Quién está más muerto?

En este centrifugado de días escurridizos
aplauden las encías desdentadas llenas de muerte.

Si yo me conformo con vivir
y a ti te llevo la lluvia,
¿Quién es el que se va y quién el que se queda?


Desolador ser hombre y olvidarse de la humanidad.

5 comentarios:

Vulcano Lover dijo...

Es que huyendo... también huímos.

Besos, y expectación.

NaT dijo...

Sin palabras me he quedado, ufffff
un beso.

Esa última frase me ha llegado, ¡¡qué razón tienes!!
Yo estoy cansada de acordarme de la humanidad y que la humanidad se olvide de mi...

David dijo...

Estar recordando continuamente a la humanidad también puede servir para querer estar muerto. No sé cómo lo podemos hacer. Explícamelo, así en bonito, como tú escribes.
Besos.

Nono dijo...

La primera vez que ví un mendigo de frente y en vivo en una calle fué con 19 años. Recien llegado a Sevilla a estudiar no recordaba las otras veces que había visitado esta ciudad de compras me fijara o hubiera visto uno. Lo curioso es que me preocupó y sentí mucha pena; pensaba que con los años me volvería mas insensible y poco a poco dejaría de mirarlos, pero no ha sido tan fácil. Muchs noches, cuando regreso a casa de madrugada y paso cerca de alguno sigo recordando esa pena y preguntándome que habrá pasado en su vida para acabar de esa manera. Aún me queda algo de humanidad.

Argax dijo...

A todos se nos da bien huir, la indefensión, el mirar a otro lado. No quiero que lo que escribo se impregne de moralina falsa, pero a veces damos un poco de repelús. Somos de roca.

Vulcano, y esa expectación???

Nat, me alegro de haberte conmovido aunque sea un poquito.

David, ojalá pudiera explicarlo así de bonito, o feo, o dibujarlo, o hacer que la gente lo entendiera, pero no puedo, se trata de eso, de ser parte del problema. Gracias por lo de escribir bonito.

Nono, Te conozco y sé que tienes humanidad a raudales, y dulzura y calma y muchas, muchas cosas más.

Besos para todos.