Está el bloqueo del escritor, algo negativo y temido por los que se dedican profesionalmente a escribir. Por otro lado tenemos el bloqueo que en el deporte del baloncesto no es más que una técnica para permitir atacar con mayor solvencia, una forma de dar ventaja a un compañero para que encuentre más facilidad a la hora de encestar.
Ni yo mismo sé muy bien a donde quiero ir a parar con esta reflexión. Como casi siempre sólo puedo confiar en lo que he aprendido, en la interpretación y encuadre ajustados de mis sentimientos, en el poso de optimismo que me queda después de apurar el café.
Quería escribir, notar que no se ha estropeado el Jukebox de mi cerebro y que no ha entrado en un bucle aburrido de temas y opiniones. Necesitaba volver a sentir el teclado, acompasar las ideas con las teclas.
Hace un par de meses hable con "El Amante del Volcán" sobre los bloqueos, sobre los vacíos y sobre la necesidad de recargar las pilas para poder funcionar de nuevo. Hoy me aplico el consejo que a él le di: leo más de lo que suelo, afilo un poco la curiosidad y permanezco atento a lo general más que centrarme en lo que ya conozco para perfeccionarlo.
Mi experiencia me dice que es transitorio, pasará. Mientras tanto pienso en esa historia de la mujer que dio a luz a su hijo en pleno atasco de tráfico y en los naranjos que hay frente a mi puerta, en como pueden sentirse ahora que llega el verano y saben que no van a poder beber durante mucho tiempo.
4 comentarios:
Ya se te echaba de menos compañero..igual que hay rachas en las que hay tanto en el Jukebox que no te da tiempo a escucharlo todo a la vez,hay momentos en los que no encuentras nada dentro, nada te sirve,nada es lo suficientemente "bueno". Tus palabras reflejan al incorfomista misterioso que afortunadamente vive instalado en ese Jukebox. No te preocupes que ya encontrará árboles imposibles, desfiladeros escondidos y remolinos violentos de arena sobre los que contarnos cosas. Lo de los naranjos es un magnífico comienzo. Un abrazo
Todo pasa y todo llega... con una lógica aplastante (aunque en ocasiones no deseemos verla). Si es una etapa más, disfrútala compañero.
Te mando un beso.
Claro que es transitorio, como todo en la vida, guapo... Claro que a mí aún me dura... También es falta de diisciplina, lo confieso. La disciplina ayuda mucho, pero para los que siempre quieren estar satisfechos con lo que escriben es muy desmoralizador escribir por ejercitarse, sin que lo que salga tenga valor... ya me entiendes.
Besos, muchos.
Se que es transitorio, lo sé.
Gracias por esperar con paciencia, ayuda saber que estáis por ahí.
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