Cierra la puerta que se escapa el gato, decía mamá cuando salía, después de una comida copiosa, a fumar un cigarro. Yo nunca cerraba, dejaba una rendija abierta para que se colara. Se trataba de una especie de ritual familiar. El gato entraba y se iba directamente a la cocina, se subía en la mesa y nos observaba mientras limpiábamos. Mamá le insultaba, Puñetero gato, míralo que pancho. Y yo hacía paradas para rascarle la tripa mientras barría o limpiaba la vitrocerámica. Cuando ya sólo faltaba fregar el suelo, me preparaba un café y cogía a Sem de forma que se montara en mi antebrazo a horcajadas, el se dejaba hacer. Acercaba mi mejilla a la suya y nos acariciábamos.
Ayer una fatídica llamada. Niño, han atropellado al gato. En el momento de recibirla estaba atareado y cuando colgué me afané en lo que estaba haciendo para no tener que pensar. Cuando me quedé sin actividad que realizar me puse triste. Es sólo un gato me repetía, pero la tristeza iba en aumento. Pasaban las horas y ese No lo volveré a ver más lo inundó todo y por un mecanismo que no entiendo rompió los diques de la cordura. Se desbordaron todos esos pensamientos negativos que me cuesta mantener a raya y lo opacaron todo. Sufrí una depresión de ciclo corto, estuve hundido durante una tarde.
Esta mañana todo está mejor. Parece que Sem va a ser un buen recuerdo y que ya no me siento el ser más vulnerable del mundo.
Ahora las ovejas negras vuelven a estar en el redil, recogidas, concentradas y apretadas. Fuera de la vista. El pensamiento vuelve a tener dos filos, el que corta, el peligroso, el que está preparado para matar y el de untar, extender o acariciar. No me he parado mucho a analizar el estado de ánimo de ayer, mientras estaba inmerso en él sabía que iba a ser pasajero, pero la intensidad con la que me acometió llegó a asustarme.
Me he ahorrado verlo con las tripas fuera. Mi padre lo encontró y lo enterró rápido para poder pasar a otra cosa. Sem fue un regalo de un novio y me lo quedé tras el divorcio, su otro padre renunció al régimen de visitas y yo lo crié. Vivió conmigo en los años de mi primera independencia, cuando saltaba de trabajo en trabajo y casi todo el dinero que ganaba lo destinaba a pagar el alquiler de un piso en el centro de la ciudad, un piso oscuro y bastante lúgubre en el que el gato y yo pasamos algo así como tres años de una agradable soledad. Después perdí un trabajo relativamente bueno y decidí dejar de dar tumbos, volví a casa de mis padres y el gato se vino conmigo. Allí fue feliz, entraba y salía a su antojo, pasaba todo el tiempo que quería en la calle, se peleaba con otros gatos y empezó a engordar y convertirse en un animal muy hermoso. Pero esta vida independiente, este paraíso para gatos, también ha hecho que muera joven. Mis padres viven en las afueras, en una calle no muy concurrida, pero por la que pasan automóviles con cierta frecuencia. Uno de ellos ha sido el que se lo ha llevado por delante. En el fondo sabía que Sem no iba a vivir mucho. Había tenido frecuentes peleas con otros gatos vecinos, problemas de salud varios, pero cada vez que iba a casa de mis padres, cuando volví a vivir independiente el niño felino se quedó con los abuelos, lo veía tan bien criado y tan feliz, transmitía calma y seguridad en sí mismo. Ha muerto con cinco años, siendo los dos últimos para él, creo, un paraíso gatuno. Con eso me quedaré.
Mañana analizaré todo lo que se me pasó por la cabeza cuando la tristeza que desencadenó su muerte me obligó a airear todas las habitaciones de la azotea. Ese ha sido su regalo de despedida, limpieza general.
Adiós bicho, te echaré de menos!
22 comentarios:
Joder, qué pena. Lo siento mucho, tío. Casi lloro leyendo tu entrada. Se ve que lo querías, aunque lo vieras poco, aunque ya no fuérais compañeros de piso. Pero sobre todo, se ve que tienes un gran corazón. Ya lo sabía, y esto me lo recuerda. Con eso me quedo yo también.
Un fortísimo abrazo, y mucho ánimo. Ah, los fantasmas están ahí, encerrados en la azotea. Nos pasa a todos. Siempre. A veces parece que salen cuando llueve. Será mejor reírnos de ellos que tenerlos en cuenta. Se alimentan de nuestras inseguridades, aunque sólo sean falsas y aparentes. Somos nosotros mismos vistos en los espejos del callejón del Gato, nunca mejor dicho. Pero recuerda que las visiones amorfas no somos nosotros, sino un reflejo distorsionado. Qué te voy a decir yo a ti sobre esto que tú no sepas ya...
Otro abrazo.
La libertad desprecia a la seguridad, pero merece la pena. Creo yo que murió feliz, no triste. Eso es envidiable.
Sí, a veces está bueno pensar que es mejor ser de los primeros de irse de la fiesta y no de los pelmazos que se quedan hasta el último minuto. Como sea, Sem se fue tragicamente y me apena mucho. Anoche se desató una tormenta muy fuerte acá y Prada no regresaba..."gato de mierrrrda!!! taradaaaaa que no viene!!!" y a cada rato salía a pegar los gritos llamándola. Y me imaginé lo peor y me imaginé mis reacciones, el entierro, el no querer llorar por mi roomate desde el 2006...y cuando la lluvia amainó, ella apareció parada en el alfeizar de la ventana, esperando entrar. Es otra etapa que se cierra mon cher, con novio y depto lúgubre incluídos. Condolencias desde acá. Besos, todos.
nene, ¿te asusta tener emociones?
Suscribo.
Joss, tenías que esperar a esta entrada para decirme eso? Eres un poco jodío tú.
No creo que te asuste sentir emociones pero hay profundidades que son pegajosas y más vale no estar ahí mucho tiempo, no regodearse. La pérdida te hizo caer y visitar ese estado de ánimo pero has hecho bien en distrarerte, suficiente tenemos ya con esta melancolía rutinaria que no se va ni con agua caliente. Mucho ánimo amigo, un abrazo fuerte
Autch Argax, me dejas helado, porque inmediatamente me pongo a pensar qué sucedería si eso le pasase a uno de mis gatos, y es que siento que no les tengo tanto cariño como a los conejos que tuve, pero M sí, y creo que me sentiría mal porque él se sentiría mal...que fuerte, pero ánimo, no hay de otra. Cariños.
Normalemente después de tener durante tanto tiempo recogidos los negros pensamientos cuando encuentran una brecha de vulnerabilidad destrozan toda la cacharrería estrepitosamente, pero déjalos que berreen...la intensidad está reñida con la duración.
¡Qué guapo Sem! y se nota que es modelo gatuno, ¡que bien posa!!!
Bsote
Pienso mucho en ese momento lúgubre por el que yo también habré de pasar y entonces lo miro a los ojos, a mi Diógenes y se me saltan las lágrimas. Ojalá que ese negro día tenga un amanecer como el tuyo pero me temo que no.
Mi bicho tiene ya seis años, sólo espero que cumpla otros tantos más.
Besotes.
Acabas de transportarme a un momento doloroso en el que la oscuridad fue mi acompañante... Sally, mi gata, murió entre mis brazos. Viví y sentí como la vida se le escapaba en un último gemido de dolor. Con una mueca terrible, el gesto retorcido en una dantesca mueca de incompprensión. Era de noche y llovía mucho... No fui capaz de enterrarla en esas circunstancias... Aquella noche dormí junto a su cadaver. Macabro???
Humano??? No sabes cuanto comprendo tu pequeña depresión de un día. Un pensamiento para Sem y un besote para ti.
Bueno, en primer lugar, muchas gracias a todos por aceptar esta entrada como lo que es, una despedida, un homenaje a un bicho que ha representado una etapa de mi vida, que tenía su individualidad muy bien marcada y al que toda la familia le tenía cariño.
Subli, lo del corazón gordo se me olvida a veces y me creo que para poder ir por ahí y no hundirse en la mierda hay que actuar como Ángela Chanin con almorranas. Y lo de los fantasmas y los lugares oscuros, pues, cada cosa tiene su momento y para los ectoplasmas privados hay que estar en pleno uso de las facultades y además tener el día lúcido.
Mudito, pues sí, era un bicho feliz, vivía tranquilo y hacía lo que le daba la real gana. Eso es lo más importante. De tu suscripción a la sentencia del Joss ya hablaremos (ojo no digo que no tengáis razón!)
Duc, qué tía la Prada, aparece como si no hubiera pasado nada, como si no se hubiera desplomado el cielo sobre ella, allí aparece, tranquila, paciente, esperando a que le abras. Y sí, se cierra una etapa, la verdad es que eso ha quedado muy claro, una época de mi vida que no tenía clausurada del todo. Gracias al bicho por eso.
Joss, ya te contesté en primera reacción, pero vuelvo a ponerte unas letras, ya hablaremos de lo de sentir o no sentir, creo que puede ser cierto lo que dices, pero me lo descerrajas de una manera que me he sentido un poco incómodo, pero vamos ya me matizarás y tal. Un beso petardillo.
manumara, es lo que le comentaba a Carlitos, ese sitio telarañoso y comío de mierda en el ático está siempre ahí, para subir hay que estar en disposición de hacerlo. A mí lo que me sucedió es que desperté allí de repente y me asusté, pero intento visitarlo de vez en cuando y limpiar algo.
G, todo depende del cariño que se le coja al bicho en sí. Sem es que era como mi hijo, ya te digo que de su otro padre no he vuelto a saber, el era muy prudente y no me preguntaba, qué le vamos a hacer si me salió un poco más callejero de lo que yo hubiera deseado. Ley de vida, nos morimos las personas, se mueren las mascotas, pero si aquí en España se ha muerto hasta Manuel Fraga que parecía eterno... A seguir.
Alforte, no te creas que ya berrean lo suyo los hijoputas, pero es que en ese momento no estaba yo pa mucho análisis ni para planes de ataque. Yo sólo quería llorar, comer y pensar en cuando viviré en el campo y tendré mi ejército de gatos (es todo verdad). Y sí, Sem era guapo, guapo el tío, aun lo veo haciendo equilibrios por las vallas de las casas de los vecinos y saltando a los naranjos como un poseso para desplomarse sin nada entre los colmillos y relamiéndose, el cabrón era malo cazando gorriones.
Runagay, en un perro es distinto, no son independientes, va contigo y es complicado que le suceda un accidente como a Sem que iba a su bola. Aun quedan años, seis es poco. Cuando llegue el momento seguro que sabrás afrontarlo y que Dio, que sabe mucho, te ayudará.
Melvin, buff, yo me he librado de verlo morir. Me hubiera gustado ver el cadáver, pero estaba tan maltrecho que no sé si me hubiera hecho bien. Y de macabro nada, así somos, como dices, las personas, necesitamos apegarnos, querer y ser queridos. Un beso para ti de vuelta.
De nuevo gracias a todos.
Supongo que Sim es en definitiva eso que se llama "un ser querido". Todo lo que vino después de la noticia de su muerte es pues muy comprensible.
Claro que a menudo nos sorprende a nosotros mismos nuestra reacción ante estas desgracias.
Lo siento mucho.
Un abrazo
Pues sí, era un ser querido y lo que vino después no ha sido más que un duelo express.
No es que me haya sorprendido de mi reacción, de hecho es más o menos como la había imaginado, pero la intensidad de lo que se siente sólo viene en el momento y es lo que es, sufrimiento. En fin Uno, un abrazo de vuelta y gracias.
entre el ser humano y la mascota se establece una relación especial, diferente a la que se tiene con otros humanos con los que aunque se tenga mucha confianza, siempre queda un punto de reserva. Ante los seres irracionales siempre podemos mostrarnos como nosotros mismos y ellos nos aceptan incondicionalmente. Sentído pésame por el fallecimiento del félido. Felicitaciones por el blog. Su estilo íntimo y desenvuelto me gusta mucho.
Blackmount, pues en primer lugar encantado de verte por aquí. Ya he visto como hoy mismo has seguido actualizando tu blog.
Lo de mi gato pues supongo que ya está bien, ya digo que lo recordaré con cariño. No empecé a tener animales de compañía hasta pasada la adolescencia y me he acostumbrado a ellos, a esa incondicionalidad de la que hablas. En mi situación actual se hace inviable uno: piso pequeño. Así que esperaremos tiempos de mayor amplitud para volver a la senda del hombre enmascotado.
Me gusta lo que dices de mi forma de escribir, son necesarias las opiniones ajenas para verse un poco mejor.
Un abrazo.
yo como sabes me quedé sin mi gata Sombrita el año pasado, compañera también de mucho espacio vital ¡y también negra como el tuyo!...hay quien piensa que los animales son animales y debe adjudicárseles las emociones y el espacio que como animales alguien estipula que se merecen... yo creo que cada uno hace con sus emociones y sus espacios lo que le sale de las narices,y puede administrar su amor y su energía como mejor le parezca. Y quizás porque durante todo su tiempo conmigo no tuve a nadie más a quien darle ese amor o quizás porque simplemente en muchos aspectos era la compañera perfecta, todavía hoy la recuerdo a ella y a sus felinos detalles para conmigo y se me llena el corazón de nostalgia, porque me gustaría que siguiera conmigo compartiendo esta nueva parte de mi vida. Por eso te comprendo...
...y en cualquier caso, me gustó la frase de alguien más arriba: "la libertad desprecia la seguridad", que es la máxima gatuna por excelencia. Los gatos se decantan por morir jóvenes viviendo intensamente antes que pasar una década a los pies de una ancianita engordando y dormitando.
A mi, a diferencia de a Sem, me cuesta enormemente gozar la felicidad que proporciona la libertad si con ello renuncio a mi seguridad...me temo que soy un poco más canino, ¿no?
...un beso, y siempre gracias por tus palabras, tu humor y tu afecto...
lo del gato me ha dado mucha pena
su muerte ha liberado las ovejas esas negras
en efecto, parece que alguien aproveche para abrir la cancela
cuando uno está más vulnerable
pero su recuerdo ha generado un hermoso homenaje
Espero que untes muchas tostadas mañaneras
con esa parte de tu pensamiento
tan doméstica y tan cálida
y tan brillante
oye, que yo no te he descerrajado nada, te he hecho una pregunta, porque es lo que se deduce de lo que escribes ¿Qué más tengo que matizar de una pregunta?
Pongo dos fragmentos
No lo volveré a ver más lo inundó todo y por un mecanismo que no entiendo rompió los diques de la cordura.
El pensamiento vuelve a tener dos filos, el que corta, el peligroso, el que está preparado para matar y el de untar, extender o acariciar. No me he parado mucho a analizar el estado de ánimo de ayer, mientras estaba inmerso en él sabía que iba a ser pasajero, pero la intensidad con la que me acometió llegó a asustarme.
Ponerse triste por perder a un ser querido no es romper los diques de la cordura, lo que no es de cuerdos es ser insensible ante eso, amor. No tienes que analizar nada, DEBES ponerte triste y ya está. Y no entiendo que haces que todavía no me has llamado, ahora que tengo las mañanas libres, para que te puedas acurrucar en mi sobaca mora.
un-angel, no sé si eres más canino o más felino, esas condiciones las dejamos para los bichos, tú, como yo, lo que eres es humano, y claro entre nuestra naturaleza y la que está cayendo es muy difícil despreciar la seguridad, pero yo creo que ese desprecio a veces es necesario, es la forma más rápida y efectiva para el avance, aunque personalmente la aplique lo justo. Gracias por tus palabras tío.
SRO, las ovejas negras es que son así de jodidas por culo, las esquilas, las sacrificas con la intención de comerte su carne magra y resulta que cuando vas con la máquina excavadora a arrasar el redil creyéndolo vacío está de nuevo petado, cómo si se reprodujeran por esporas, es un poco lo que sucede en Solaris, uno mata sus fantasmas pero estos vuelven. La solución es invitarlos a las cenas y eventos y tratarlos con educación.
Y sí, en lo doméstico me encuentro cómodo, para eso es doméstico. Un beso.
Jossito, te contesto por otras vías más procelosas y secretas. Por el group vamos...
Adónde irán nuestros amados gatos.. y qué hubiera sido de algunos de ellos de no ser por la ayuda de nuestros padres..
El sentimiento por su pérdida es, me parece, puro, prístino.. nos pone en comunicación con lo eterno aunque sea por unos instantes.
Ni que decir tiene que te acompaño, en la medida que pueda, y enjugo tus lágrimas con la esponja que hice con las mías..
Pues sí justo, talmente de acuerdo con lo de una línea directa con lo eterno aunque sea momentanea y se vaya pronto la cobertura.
No sé dónde van los gatos, así en general, el mío aunque su cuerpo gatuno ha ido a un lugar bastante prosáico se queda conmigo. Lo que es una jodienda es esperar a que se presente cualquier día de nuevo haciendo equilibrios por la verja de casa de mis padres.
Gracias por la esponja y por tu empático comentario amigo.
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