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miércoles, 20 de marzo de 2013

Diccionario del diablo (XXI)

Lo sé, todos los años la misma matraca, pero yo no puedo resistirme a hablar de las tradiciones ancestrales, no me gustan pero ahí están, no las entiendo pero soy parte de ellas. Qué lo disfruten!


PROCESIÓN, s. Reunión de idiotas confirmados, que no han cultivado el sentido de lo ridículo.
No dejéis de ir a conocer al Capitán Nazareno

1.
Mira hijo, ya sé que la máquina de control meteorológico será usada un año más por nuestro intransigente gobierno, pero no te puedes rendir, no podemos dejar de salir, moriría la tradición más bella, la única que queda en este país de hombres vacíos.

Pero padre, el año pasado ya estuvo usted a punto de morir de una pulmonía, quizás lo mejor sería que descansara este año, yo iré por usted. Además, se rumorea en la hermandad que planean un huracán para el día de nuestra estación de penitencia. En el fondo padre, no es estúpido morir por una tradición?

Hijo mío ya sé que tu no lo entiendes del todo, que cuando yo ya no esté es probable que abandones, así que te lo voy a poner fácil, voy a salir, aunque programen para el día de la procesión las nuevas siete plagas.

Pero padre qué haremos si le perdemos, todos le quieren, sus nietos quedarían desolados. Le necesitamos aquí padre.

Mis hermanos también me necesitan y esto no tiene nada que ver con el amor hijo mío, tiene que ver con el orgullo, con ser hombres encadenados, nada es más importante que poder creer en algo, que te dejen creer en lo que ellos consideran obsoleto.


2.
La procesión va por dentro, Mari Toñí, qué quieres que te diga!

Pues muhé, debe ser la macarena con los armaos desafinando, porque ya hace tres años que el Manolo se mató. Qué sí, que lo encontraron ajorcao y vestido con tu mantilla! Qué fue una vergüenza, qué sí! Pero, Mari Pepa, qué quieres que te diga, yo ya estoy jarta de tener que ir a ver la madrugá sola, es que ni llorá me sale si no lo hacemos juntas Pepita.

Toñita, es que a mí me importa tres cirios lo del Manolo, pero a ver quién es la valiente que se pone la mantilla de un muerto?!

Si no te lo gastaras todo en caridad, Mari... pues te comprabas una nueva y listo.

Si pagaras alguna vez cuando invitamos al párroco a comer torrijas en el Corte Inglés, Mari...

lunes, 4 de marzo de 2013

La D es muda

Nunca decepciona, pero no os parece que Tarantino se está empezando a repetir un poco. Pero claro, quién se cansa de ver películas sobre la sana venganza. Quién no quiere ver un poquito de justicia a palo seco en estos tiempos (en cualquier tiempo en realidad). Ahí reside parte del éxito de lo que este señor pergeña; justo ahí, en la fibra sensible del bicho cabreado que llevamos dentro y que él tan bien sabe alimentar llegando a lo que podría ser un arquetipo de la forma de sentir humana, algo tan sencillo como “si me puteas pues te meto un tiro”.

Por eso y porque hay que reconocer que el hombre sabe envolver muy bien sus paquetes, casi siempre explosivos. Aun es capaz de encontrar formas nuevas de muerte sádica en cada película que estrena. Sigue afinando bien las bandas sonoras que son como esos bocadillos que me hacía de pequeño los domingos cuando aun mi madre dormía. Bocadillos de varias capas, con pan de molde, y en los que cohabitaban chocolate con chorizo en un suave y perfecto maridaje. Cómo disfrutaba de esos atracones furtivos! Sigue sacando mucho de los actores, sin pasarse en sus caricaturas; porque él no crea personajes, caricaturiza. Pero aun así, le echaremos las culpas a las expectativas, en esta me ha faltado algo.

No me entendáis mal, he disfrutado, pero la previsibilidad a veces mata el encanto. Quizás si hubiera ido a verla antes, sin que hubieran mediado los comentarios elogiosos de los que ya la habían visto, no me hubiera decepcionado como Sheldon Cooper cuando le dicen que el último de Flash es extraordinario. Pero vamos que me lo he pasado bien, así, sin más.

Eso sí, de camino a casa, después de haber echado una de esas meadas-orgasmo tan típicas tras una película de tres horas, he salido a la avenida que linda con la dársena del Guadalquivir y he escuchado como las bandas de música ensayan sus marchas para la Semana Santa. Me he parado un segundo a escuchar y tras un primerísimo primer plano de mi boca con una media sonrisa apresando un cigarrillo mal liado he pensado: “Para cuando una de Tarantino que empiece en la Plaza del Salvador mientras sale la borriquita”.

viernes, 1 de marzo de 2013

Diccionario del diablo (XX)

PEREZA, s. Injustificable forma de descansar de una persona de poca importancia.

Salía poco. Pocos entraban en su piso.

Cuando salía siempre iba desaliñado, comentaba su vecina en prime time. Cuando alguien entraba venía con unas pintas muy raras, comentaba la misma vecina en prime time.

Su última salida no fue por la puerta.

Sólo se le vio una vez en la reunión de vecinos, se quejó de lo lento que el ascensor llegaba a su planta, la última, y se fue, comentaba el presidente de la comunidad en prime time.